Salvos Hoy…… ¿Perdidos mañana?

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eternal; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”

Juan 10:27,28.

El apóstol Pablo enseñó en 2 Corintios 5:19 que en reconciliación, tú no eres un pecador, porque Dios estuvo hace dos mil años en Cristo, arreglando consigo mismo tu enemistad espiritual; quitando de en medio el obstáculo del pecado que hacía imposible una reconciliación con El, Hebreos 10:2 dice que una vez limpios, no tendrían ya más conciencia de pecado. ¿Por qué ya no hay más conciencia de pecado? Porque no hay culpa; no hay juicio; no hay condenación; ni perdición. Si creemos que la profecía de Zacarías 3:9 “quitaré de la tierra el pecado en un día”; si creemos que la profecía de Daniel 9:24 “terminar la prevaricación y poner fin al pecado”, si creemos a Juan 1:29 “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”; se cumplió en Hebreos 9:26 cuando por el sacrificio de Cristo el pecado fue quitado de en medio; y si creemos a 2 Corintios 5:19 que Dios estaba en Cristo no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, porque los reconcilió consigo mismo, entonces, ser un pecador a los ojos de Dios es ¡Imposible!.

¿Hasta que tiempo sostiene la gracia de Dios  a un reconciliado? ¿Qué tiempo le dura su salvación?. Hebreos 10:12,14 dice “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios…Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.  Fíjate, una vez salvos para siempre perfectos; una vez redimidos para siempre perfectos; una vez perdonados para siempre perfectos; una vez reconciliados para siempre perfectos; una vez gracia para siempre perfectos, entonces, ¿Cuánto dura la amistad con Dios? Una vez y para siempre. ¡Te das cuenta! Santificados una vez para siempre.

Entonces, ya no hay pecado en la tierra, porque fue quitado de en medio (Hebreos 9:26). Ya no hay más sacrificios por los pecados (Hebreos 10:26), porque Cristo se ha sentado a la diestra de Dios (Hebreos 10:12). Ya no hay pecado de muerte; y ya fue echado el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo (Colosenses 2:11). Siempre que una persona habla de la gracia pareciera que esa persona estuviera a favor del pecado y a eso le llaman “licencia para pecar”, ¿Por qué parece así? Porque cuando entró la gracia sacó al pecado, pero ¿Qué pasó con la carne? Que la carne en la conversión se quedó intacta, no sufrió cambio ni alteración. Todo reconciliado transporta las obras de la carne en su cuerpo y llevará “carne” hasta su tumba; pero debe aprender a ajustar esa “carnita viva” antes de ir a la tumba, para que se goce en su calidad de vida humana y cristiana.

Las latentes obras de la carne de Gálatas 5:19 que todos tenemos, nos traerán serios procesos y consecuencias aquí en la tierra, pero no nos pueden traer la consecuencia de la condenación, porque eso significaría que una “inmoralidad” fue más poderosa que la salvación de Cristo. No hagamos disparates para que le demos mayor valor a lo que El hizo, que a lo que nosotros estamos haciendo. La muerte de Cristo quitó el pecado; pero una “borrachera” del cristiano no puede volver a ponerlo en el tribunal de Dios, porque entonces, esa “borrachera” anuló a Cristo, anuló la gracia, anuló la redención, anuló la salvación, y nada ni nadie puede anular lo que Cristo ya certificó para siempre.

Entonces, ¿Qué nos queda? Ajustarnos, disciplinarnos, convertirnos en cristianos responsables con todo aquello que Dios en Cristo ya hizo por nosotros. “Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios” (Romanos 8:31,33) ni siquiera tu propia conciencia. Después de la salvación, nada ni nadie puede “sumarle” condiciones o extras a la salvación; porque si alguien o algo establece una sola “condición”, automáticamente convierte a la salvación por obras.

Si uno trata de agregar obras a la gracia, ¿Acaso la gracia no se transforma en obras?. Si el futuro no es por gracia, ¿Acaso no deberíamos ser 100% moralmente perfectos?. Si puedo perder mi salvación al pecar, ¿Acaso no debería al menos mantenerla en parte con mis buenas obras?. Las buenas obras son un resultado de nuestra salvación y no una condición para la salvación. Seguimos siendo salvos por gracia. ¿Puede la gracia ser tomada como una licencia para pecar? Si. Si la gracia no conllevara esa “tentación” dejaría de ser gracia. La manera de prevenir la tentación de la “licencia para pecar” no es rechazándola, ni enseñando prohibiciones ni obras ni ley a los hermanos, sino mas bien enseñándoles lo que la gracia nos dio.

La gracia bíblica no estimula al pecado, porque no puede, pues, no hay pecado. La gracia estimula a la justicia. La “gracia” de algunos movimientos que predican gracia, aducen que no necesitan demostrar responsabilidad hacia la gracia. Tito 2:12 evidencia que todos los que están bajo de la gracia bíblica de Dios (no de hombres) tienen que aceptar la responsabilidad de “vivir sobria, justa y piadosamente”. Tito dice que la gracia enseña a renunciar a la impiedad, eso es justicia; enseña a renunciar a los deseos mundanos, eso es justicia. Vivir sobriamente es responsabilidad. Vivir justamente es responsabilidad. Vivir piadosamente es responsabilidad.

La Gracia de Dios demanda responsabilidad; porque Dios no da exención de la obligación. Salvo hoy luego perdido es un disparate.

 

Proximo Blog: 4/4/2011

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