Los Dos Arboles Pt.1

La historia de la Biblia es la historia de dos árboles significativos: Dice génesis 2:9 “Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Después de que Dios creó al hombre, lo puso en el huerto de Edén delante de estos dos árboles reales pero significativos.
Estos dos árboles era una cuestión de vida o de muerte. La vida y la muerte son dos leyes espirituales. Cómo viviría o cómo moriría el hombre después de su creación, dependía de cómo tratara con esos dos árboles que fueron dos leyes. Sí Adán comía el fruto del segundo árbol, el de la ciencia del bien y del mal, tendría la muerte (la pérdida de la oportunidad de accesar hacia el camino del árbol de la vida).
Sí Adán comía del primer árbol, el de la vida, tendría vida eterna (la oportunidad de conocer a Dios) desde ese mismo instante.

¿Qué significan o que representan estos dos árboles? Estos dos árboles representan dos leyes espirituales. El huerto de Edén es la historia de dos leyes. Dios no les prohibió el fruto del segundo árbol porque en sí era “venenoso” sino porque su “sabía” contenía un linaje como el otro árbol contenía otro linaje espiritual. Génesis 2:17 dice “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. Observa que el segundo árbol tiene una ciencia (conocimiento). Si Adán comía de ese árbol, el fruto que iba a entrar en su vida; lo que iba a adquirir era una conciencia o una ciencia del bien y del mal. La conciencia es el conocimiento del bien y del mal. La conciencia es la que te ayuda a discernir entre el bien y el mal. La conciencia es una ley.
Dios le dijo: “El día que de él comieres, ciertamente morirás”. De muerte es lo que Dios le estaba hablando a Adán. La muerte es una ley, (1 Corintios 15:56) dice “ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Lo que entró en Adán y Eva fue un aguijón llamado “el poder del pecado”. Esto era lo que Dios quería evitarle al hombre y a la mujer.

La muerte fue un consecuente del pecado, quien tenía el imperio de la muerte en (Hebreos 2:14) dice “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo. El que tenía el imperio de la muerte fue el diablo, esto es, el pecado y la muerte que son la misma cosa. El pecado aguijoneaba hasta matar la conciencia, (Romanos 5:12) dice “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Observa que a Adán, el primer hombre, le entró la muerte por causa del pecado. Estas dos cosa: Pecado y muerte pasaron a todos los hombres, por cuanto todos pecaron desde Adán hasta Cristo.

Cristo, es el fruto del árbol de la vida, (Juan 6:27) dice: “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.” Sí Adán hubiese comido del árbol de la vida, en vida eterna hubiera permanecido, porque estaba comiendo a Cristo, el fruto eterno del árbol de la vida. El primer árbol de la vida es el árbol que Dios señaló para la vida eterna (conocimiento de Dios). El segundo árbol es que Dios señaló que traería  la muerte (pérdida de conocimiento de Dios)y eso fue lo que le trajo Eva a Adán su marido en Edén. Cuando Cristo murió sin pecado, fue hecho pecado por nosotros los muertos (desconocidos) (2 Corintios 5:21) dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” Por medio de Su muerte, Cristo condenó en su cuerpo sobre el madero el pecado (Romanos 8:3) dice “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.” Y así abolió el aguijón de la muerte eterna. Cuando Cristo resucitó absorbió la muerte, para “y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” (Hebreos 2:15).

El pecado trajo maldición a la conciencia por medio de la ley (Romanos 4:15) dice: “Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.” La ley es el poder del pecado, esa ley produce ira al que no la cumple, (Romanos 5:13) dice: “Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.”
Observa que desde Adán hasta Moisés reinó la ley de la muerte y desde Moisés a Cristo reinó la ley codificada de los mandamientos expresados en ordenanzas, y desde Cristo a hoy reina la ley del Espíritu de vida.

Romanos 5:20 dice: “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia. Fue necesario que la ley de Moisés se introdujera en el mundo para que sacase de los corazones todo el pecado sucio del hombre. Cuando la ley comenzó a hacer, empezó a verse abundancia del pecado, pero el plan de Dios era que así sucedería para que sobreabundara la gracia. El primer árbol es la gracia y el segundo árbol es la ley. El segundo árbol fue la ley el que te sacó la abundancia del pecado a flote, pero Cristo, que es el primer árbol trajo la gracia y la verdad para que darte vida, ya que por gracia somos salvos por medio de la fe (Juan 1:17)(Efesios 2:8)

Romanos 7:7-8 dice “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.” La ley no es pecado. La ley fue diseñada para que el hombre conociera el pecado. La ley le dio vida al pecado, lo hizo latente en el corazón del hombre.
Romanos 7:11 dice: “porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.”  ¿Qué fue lo que mató a Adán y a Eva? Los mató la ley pero el que los engañó fue el pecado. La serpiente y el pecado es el mismo engaño, (2 Corintios 10:3) dice: “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. En Romanos 7:11 el pecado engañó a Pablo y en 2 Corintios 10:3 la serpiente engañó a Eva.

La ley fue el poder del pecado. El pecado se afianzaba en la ley para matar. Pero ya que la muerte de Cristo ha cumplido los requisitos de la ley sobre nosotros, el poder del pecado ha sido anulado (1 Pedro 3:18) dice: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.
El segundo árbol del Edén que es el poder del pecado; Cristo padeció una sola vez contra el poder del pecado, para llevarnos al primer árbol que es Cristo, quien fue muerto en la carne, pero vivificado en espíritu. Por medio de la muerte de Cristo, el pecado ha sido condenado y la ley ha sido anulada.

One thought on “Los Dos Arboles Pt.1

  1. Poderoso!!!!!!! Jamas lo avia pensado d esa forma la gracia de cristo un arbol y la ley y la serpiente d la consiencia el otro arbol treemeendo!!!!!

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