SOMOS MUCHOS

1 Corintios 12:15,16

¿Cuántos miembros del cuerpo hay aquí? ¿Cuáles? ¿Cuál de ellos no es miembro del cuerpo? Cada miembro de la Iglesia es indispensable. Dejamos de servir cuando decimos: “es que no soy mano; es que no soy pie; es que no soy ojo”. Tú eres lo que eres por la gracia de Dios. ¿Cuál es mejor miembro, el pie, la mano o el ojo? ¿Por qué?

Algunos miembros de la Iglesia dejan de servir o de estar en otro cargo, porque solo buscan servir en ministerios de plataforma o públicos, pero cada uno debe actuar como es, no como quisiera ser cuando ese no es su don, capacidad, dinámica o talento. Dios ha colocado miembros con su respectivo talento. El talento del hermano ojo es ver cosas; el talento del hermano mano es apoyar y levantar; el talento del hermano pie es avanzar; el talento del hermano boca es hablar. Cada uno debe funcionar de acuerdo a su talento, ¿Cuál es el tuyo? La vida de la Iglesia se opaca por el entierro de esos talentos. Cada miembro de una Iglesia tiene una pequeña parte en ella. Lea 1 Corintios 3:5-7 ¿Cuál fue el talento, labor, o ministerio de Pablo? ¿Cuál fue el de Apolos? ¿Cuál fue el siervo más destacado? ¿Qué fueron ambos? ¿Qué recibirá cada uno conforme a su labor?

¿Eres mano o eres pie? Sé lo que debes ser y quédate satisfecho con los talentos que Dios te ha dado para el servicio de la Iglesia. Utilicemos todas las herramientas que Dios nos ha dado. Lea 1 Tesalonicenses 5:14 Ningún miembro debe caer en el error de decir: “En esta Iglesia no me necesitan”. Un verdadero miembro de Iglesia no evade su responsabilidad, servicio, cargo, talento, llamado y ministerio. Alguien debe amonestar a los ociosos; alentar a los de poco ánimo; y sostener a los débiles. La vida práctica de una Iglesia consiste en dar y recibir.

Que cada uno acepte sus propias limitaciones: Lea 1 Corintios 12:17,18 Todo el cuerpo no es ojo, ni el ojo es todo el cuerpo. En el cuerpo humano hay unidad en la variedad: hay oídos; nariz; boca; manos; pies; olfato; ojos; corazón, hígado, colón etc. Esto es variedad no uniformidad. Ningún miembro puede ser el cuerpo entero, tener el dominio o el monopolio del cuerpo. La Iglesia no puede tener un miembro que se retrae con su talento o que se sobrepase con su talento. No procuremos estar en todo, hacerlo todo, porque no somos el todo. Hay que estar dispuestos a dirigir, pero también a ser dirigidos; a hablar pero también a escuchar; a hacer pero también a dejar hacer.

Efesios 5:21 declara: “Someteos unos a otros en el temor de Cristo” ¿Qué debemos hacer en la Iglesia? ¿Qué es someternos? Es rendir, ceder, dejar, cooperar, participar. Debo estar dispuesto a aceptar mis propias limitaciones. Estar dispuesto a recibir lo que otros bendecidos me dan, me exhortan, me enseñan, me edifican. Que se respete a cada miembro de la Iglesia. 1 Corintios 12:21,22 nos hace reflexionar: ¿Cuántos miembros son necesarios?

¿Cuál es la prepotencia de un miembro del cuerpo?

Todos somos necesarios en la Iglesia. Un miembro mutila a la Iglesia cuando se va del cuerpo. Es un irrespeto al cuerpo decir: “No necesito esta Iglesia, de ese Pastor, de esos hermanos; de esa doctrina o de esa palabra”. Estimamos a la Iglesia cuando decimos: Yo la necesito, me es necesaria. Que se guarde la unidad para evitar la desavenencia.¿Qué ordenó Dios? ¿Qué debemos hacer todos los miembros de la Iglesia? (1 Corintios 12:24,25)

Te has preguntado, ¿Dónde está el hermano o la hermana tal que hace tiempo no se congrega? ¿Qué estoy haciendo por los miembros de mi Iglesia? ¿Qué debo hacer? Dios no quiere asistentes intermitentes, sino cristianos fijos en la Iglesia; Su Cuerpo. ¿Qué tal que tú mano un día decidiera irse de tú cuerpo y decirte: “Hoy no me congrego con este cuerpo, me voy a congregar con el cuerpo de fulano de tal” o “que se te saliera un ojo de la cara y no volviera más al cuerpo”, fueras un discapacitado.

Un miembro de la Iglesia que habla así, produce una desavenencia en el cuerpo. Mi mano es un miembro fijo en mi cuerpo. Ella no está de “turismo” en mi cuerpo. Ella no viene y se va cuando quiere. Pablo dice que “Dios ordenó el cuerpo y cada miembro fijo produce la unidad.” ¿Cuándo se evitan cismas y divisiones internas en la Iglesia? Cuando un solo miembro deja de guardar la unidad, ¿Cómo lo logra? Por medio de su apatía, falta de apoyo, falta a las reuniones para convertirse en un creyente solitario que no tiene cuerpo o Iglesia. La voluntad de Dios es que no haya desavenencia en el cuerpo. ¿Cuál es la clave para conservar la unidad de la Iglesia? (Lea Efesios 4:3 ) Eso significa “dispuesto a la unidad, entregado a la unidad del cuerpo”. La unidad evita dañar el cuerpo.

Romanos 14:20 dice: “No destruyas la Obra de Dios.” ¿Por qué asunto se estaba destruyendo la obra de Dios en Roma? De igual modo, no “destruyas la obra de Dios en Su Iglesia; en Su Cuerpo. Dios tiene Cuerpo por toda la ciudad donde estas. No Destruyas la obra a causa de tu…actitud, rebeldía, comentario mal intencionado, carnalidad o transgresión. Conectate con El Cuerpo y goza de la Vida que el Cuerpo te ofrece.

 

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